viernes, 22 de mayo de 2009

SHIBARI

Recuerdo que a raíz de mi post “HAY DÍAS…” mucha gente me escribió preguntándome e interesándose por el arte del bondage. Yo, como amante apasionada que soy del shibari, intenté humildemente explicarles y transmitirles, mi particular visión y pasión por las cuerdas.

Y por eso hoy, a modo de breve introducción antes de publicar otro post referente a ese tema que me fascina, deseaba haceros extensiva a todos esa explicación. Pero esta vez, no lo haré con palabras mías, sino con OTRAS, que no podrían describir mejor todo lo que a mí me hace sentir personalmente, y que de algún modo, dan fé de que el SHIBARI es un arte que nos transporta a un estado especial, no sólo a mí, sino a tantas otras personas.

Por eso, antes que nada, dejadme darle públicamente las gracias a Alberto, de http://www.apassionplay.com/, por darme permiso para hacer mías por un fugaz instante, las bellas palabras que aparecen en dicha web.

[….]
Si la sensualidad del arte de las cuerdas nos atrae, acerquémonos a el con humildad, con pasión y con dedicación. Todo el esfuerzo que empeñemos en ello nos será devuelto con creces.

¿Cómo empezar?, ¿cómo encontrar las cuerdas adecuadas?, ¿qué precauciones se han de tomar para evitar los peligros de unas manos inexpertas?, ¿que actitud debe ser la de el/la atador/a? ¿que actitud debe ser la de el/la atada/o?, y sobre todo, ¿cómo evitar perderse en el camino para no caer en la vulgaridad de los que creen que ya saben todo y que cualquier manojo de cuerdas alrededor de un cuerpo es shibari?

Cuántas veces hemos visto la confusión de ver el shibari como un trabajo para marineros... cuántas veces hemos visto la confusión del shibari visto como un acto de humillación... cuántas veces hemos visto el shibari como una herramienta de puro morbo sexual...

El shibari, tal como nosotros lo entendemos, es un acto de intimidad profunda, de concentración a veces hasta el trance, un acto de confianza y entrega total entre personas que crean en colaboración un momento de magia, pasión y arte.

El aura que en el acto se crea une a atado/a y al atador/a como si un lazo invisible, compuesto de confianza, de sabores, de sensaciones, brillos únicos y preciados, se fortaleciera en cada centímetro de la piel que recorre la cuerda, marcando su camino

Compartir esos momentos genera una sensación única entre todos los participantes, una excitación de los sentidos, de las emociones, en cada persona presente ante la aparición del hilo que embarga mente y piel, que transporta a lugares y tiempos lejanos, exponiendo la tradición, y permitiéndonos contemplar facetas diferentes de una misma joya, compartida por todos aquéllos que sienten la pasión del shibari.

(apassionplay.com es un contenedor de ideas y proyectos de y para quienes se interesan por el bondage de cuerdas tradicional japonés: el shibari, su práctica sana segura y consensuada y su difusion y promoción en forma de actividades e iniciativas sin ánimo de lucro)
Para todos los amantes de este arte.
Brindo por la cuerda invisible que de algún modo nos une.

3 comentarios:

Iris dijo...

Lo que cuentas excita mi curiosidad... creo que vamos a tener que vernos un día para que me saques de dudas sobre esto de los lacitos.

Un beso travieso

Leyre dijo...

Cire.......tal y como hablas de esa pasión tuya, creo que mi curiosidad pasa a convertirse en DESEO inmenso de probarlas!!!

Besos, revoltosos!

Maldita inocencia dijo...

Tu post, como casi siempre, me remueve. Por su elegancia y por lo certera que eres.

Creo que hasta para alguien ajeno al tema es fácil dejarse llevar por el hechizo de las cuerdas. Claro que para ello tienes que tener cierta curiosidad, y sentir bastante atracción.

Es extraño que no habiendo tenido la experiencia siempre la haya pensado así, como un acto muy especial donde se mezcla la entrega, la confianza, el morbo y la pasión hasta el punto de hacer de ello un arte.

Sin duda si hay algo que sabes hacer, es incitar al deseo mmmmm

Un besazo