miércoles, 15 de octubre de 2008

RUTA ALTERNATIVA

¡¡Por fin habían llegado las VACACIONES…!! Unos pocos y esperados días de descanso que J y yo habíamos decidido aprovechar para viajar a lo largo de la costa, y disfrutar de su nuevo y flamante BMW Z4 descapotable.



Generalmente no solíamos desviarnos de las autovías correspondientes, pues íbamos un poco a tiro hecho, pero ese día, nos habíamos levantado sin prisas y vimos en el mapa una ruta ALTERNATIVA que nos pareció interesante. Así que decidimos seguir a través de una carretera secundaria que se presentaba excepcionalmente bonita.

Dicho y hecho, iniciamos la ruta dispuestos a conocer nuevos parajes y rincones encantadores. Y realmente lo eran, así que valió la pena. Lo cierto es que después de un par de horas o tres visitando los lugares recomendados, se nos hizo casi la hora de comer. Estábamos cansados y hambrientos, así que paramos a tomar algo en un bar de carretera. El sitio era pequeño pero muy acogedor, y mientras dábamos buena cuenta de un típico plato de la tierra, me FIJÉ de pronto en una mesa contigua donde estaba comiendo un tipo solo. Estaba de espaldas (¡y qué ESPALDAS, por favor!), llevaba una camisa a cuadros blanca y roja, arremangada, y era imposible no fijarse en sus enormes BRAZOS, musculosos y bien torneados. Además, llevaba un curioso tatuaje TRIBAL rodeando su bíceps izquierdo.

Le comenté a J mi interés por nuestro vecino de comedor, y nos echamos unas risas pensando que era como tener delante a un Vin Diesel con pelo, salido de una película de leñadores canadienses, jajaja… Pero, ¿cómo SERÍA una vez se diera la vuelta…? Seguro que nos estábamos imaginando que era un macizón estupendo, digno de nuestras mejores fantasías, y luego resultaría ser un callo… (eso sí, un callo con una espalada y unos brazos interminables, que me hacían SOÑAR despierta, y que tan sólo imaginarme entre ellos… buf, ya me sentía estremecer).



Nuestro amigo acabó su comida un poco antes que nosotros, y cuando se levantó para marcharse, pudimos verle al fin y resolver nuestras dudas. Era un tipo de unos 40, moreno, con unos ojos negros de mirada profunda, atractivo y de cuerpo bien definido. Sin duda muy, MUY interesante... Una pena que se marchara tan pronto.

Nos trajeron el café, y J empezó a juguetear con sus manos bajo la mesa… mientras, me susurraba al oído qué hubiera podido ocurrir con nuestro supuesto “leñador canadiense”, allí mismo, en el baño del restaurante, por ejemplo… Yo dejé volar mi imaginación con las palabras de J y me puse realmente CALIENTE.

Acabamos nuestros cafés y decidimos continuar viaje. Retomamos la ruta, pero mi sangre estaba todavía ARDIENDO y necesitaba algo más que unos kilómetros con el viento en la cara, para refrescarme. J, consciente de ello, mientras conducía y para mi deleite, proseguía con su historia, así que me levanté la falda del vestido, poco a poco… luego me bajé las braguitas, todo muy DESPACIO… y empecé a masturbarme a su lado. A mí me encantaba provocarle y saber que algo en su entrepierna se revolvía, mientras en cada cambio de marcha, aprovechaba para meterme mano sutilmente. J sabía que NO DEBÍA apartar la vista de la carretera... pero NO PODÍA evitar clavar furtivamente su mirada lasciva en mis muslos. Yo recliné aún más el asiento para facilitarle también el acceso a mi escote, y él respondió a mi invitación bajándome los tirantes del vestido. Su mano JUGABA ya sin disimulos con mis pechos, mientras yo seguía exprimiendo con mis deditos mi coño totalmente empapado. Aquella situación me excitaba muchísimo.

No tardamos mucho en alcanzar un camión y de pronto, cuando me disponía a taparme un poco, J ordenó:

-“No lo hagas…”

-“¿Hacer el qué...?”

-“ TAPARTE… Quiero que el camionero te vea tocarte desde la cabina…" - dijo traviesamente


Una sola mirada CÓMPLICE bastó para entendernos, así que, con toda la intención, me subí aún más el vestido justo cuando comenzábamos a adelantar al camión. J bajó un poco la velocidad para que el adelantamiento fuera más LENTO de lo normal y el conductor pudiera fijarse bien... pero que MUY bien. (Vamos, ¡¡¡como si pudiera pasar desapercibido un deportivo descapotable con una tía semidesnuda tocándose en el asiento…!!!)

Yo estaba totalmente a mi bola, disfrutando del morbazo del momento, cuando de pronto miré hacia arriba y me fijé en el brazo apoyado en la VENTANILLA de aquel camión.



No podía ser… Pero si… ¡¡yo conocía esa camisa arremangada!!... ¡¡y también ESE bíceps tatuado que me ponía de los nervios…!! Sólo de pensar que era ÉL el conductor, el tipo del bar quien me estaría viendo ahora así, desnuda, abierta, OBSCENA y entregada a mi placer, me excité de tal forma que me corrí, me CORRÍ gimiendo desesperadamente a su lado, mientras J aceleraba adelantándole al fin.

Pero yo seguía excitada, muy excitada, y quería MÁS, por lo que pedí a J que parase en la siguiente gasolinera porque me moría por follarle. Él, completamente empalmado seguía JUGANDO con su mano, o metiéndome algún dedito para no dejar que me enfriase. Paramos en la siguiente área de descanso, y en un lugar retirado del propio aparcamiento, acabamos haciéndolo salvajemente sobre el asiento. Fue realmente liberador.

Yo estaba EMPAPADA. Salí y me dirigí al baño de detrás de la gasolinera, para limpiarme y reacomodarme el vestido. J dijo bromeando que no tardase mucho, que “ya nos conocíamos” y quería seguir viaje… o de lo contrario, iría a BUSCARME y volveríamos a hacerlo allí mismo otra vez.

La verdad es que la idea me encantó, así que por supuesto que me entretuve un ratito… Los golpes de nuestra CONTRASEÑA en la puerta no se hicieron esperar. Sonreí. Abrí el pestillo con cuidado y me coloqué detrás de la puerta, para dejar entrar a J

Solo que NO ERA J.

Me quedé de piedra. Allí, delante de mis narices, estaba el tipo del CAMIÓN. Algo asustada y sobre todo, sorprendida, me armé de valor y le pregunté qué coño estaba haciendo allí.

-“Paré en la gasolinera y vi vuestro coche… Hablé con tu amigo y me dijo que estabas en el baño, tocándote… y que estarías deseando follarme…”

Sonriendo para mis adentros, maldije al cabrón de J por su descabellada idea... Aunque él estuviese fuera CONTROLANDO, ¿en qué estaba pensando para dejarme de ese modo a merced de un desconocido? Mejor no saberlo… aunque podía imaginarlo.

-“Mi amigo está loco. Y tú, mucho más por presentarte así y seguirle el juego -dije tajante- Pero ¿tú de qué vas?”

Mi voz se esforzaba por ser dura y cortante, pero su mirada me estaba derritiendo por momentos… y sus brazos, joder, ESOS benditos brazos, me tenían hipnotizada…

-“Ei, eeei... Cuando te vi desde el camión, no imaginas cómo me pusiste… Yo sólo quería saber si era CIERTO lo que dijo tu amigo… lo de tu fantasía conmigo… nada más”. Sus ojos permanecían clavados en mí.

-“¿Y… si lo fuera?” – pregunté desafiante

-“Entonces, ¿te conformarías con una fantasía teniendo delante al original?”- Sonrió dando un paso al frente.

-“Pues depende… DEPENDE de si el original sería capaz de cogerme con sus enormes brazos y follarme de pie, aquí mismo… AHORA”


La sola idea de que pudiera llegar SIQUIERA a intentarlo, me volvía loca... Y más que me volví cuando en apenas un segundo, sus enormes manos me cogieron en volandas por el culo, y sin darme cuenta, me encontré cara a cara frente a él, JADEANDO y rodeándole el cuello con mis manos.

-“¿Preparada…? – susurró en mi oído mientras yo asentía excitada – Entonces, ¡¡agárrate bien, cariño… empieza lo bueno!!”


Para ti, J. Por las excitantes rutas alternativas.

Y para mi “leñador canadiense”... por el mejor polvo entre tus brazos sin dejarme rozar el suelo ni de puntillas.

8 comentarios:

dos y dos dijo...

Ufff...
Me encantan las rutas alternativas.

Me va ha ser imposible no mirar a los pasajeros del Z4 que me cruce por mi camino...

Un abrazo.

CalidaSirena dijo...

Joooo mi Cire, que malita me has puesto con tu ruta alternativa, uffffffffffff, espero que la próxima vez que os vayáis de viaje me aviséis o me digáis que ruta váis a tomar, más que nada para ir yo detrás, por si me pasa lo mismo, jajajaja..
Quiero darte las gracias, por tus palabras de ánimo en mi orilla, eres un cielo mi niña, mil graciasssssssssssss..
Besos ardientes mi linda Cire

Maldita inocencia dijo...

A mí, en cambio, lo que me encantan son los camioneros macizorros...jajajaja
Que historiaaaa, ufff que caló

Un besazo guapa

(yo te guardo todos los secretos pero tú no dejes de contarlos eh ;) )

lujuria dijo...

...Qué morbazo de viaje!!!
Muy excitante, fantástica historia y gracias por compartirla.

lunallena dijo...

Puffffffff madre mia, niña enganchas de tal forma cuando escribes que no puedo parar de leerte y cuando llego al final, no puedo más que decir. Joooooooooder. Increible historia, el camionero macizo me puso a 100, que calorrrrrrrrrr

Besos guapa y no dejes de escribir por lo que más quieras

Alicia dijo...

Con las ganas que tengo yo de polvo salvaje!!!

No me puedes hacer esto si no me traes un camionero o leñador canadiense o de Burgos a la puerta de mi casa.

Ay, mi niña que bien me cuenta las cosas!

Te mando un besito dulce después de tanta fogosidad... es lo que pega. jajaja

Un hombre libre dijo...

Ummm Cire,... me sigues sorprendiendo con tus relatos

Besos, UHL

Cirene dijo...

dos y dos,
lo tendré en cuenta la próxima vez que J me invite a dar una vuelta en su cochazo...

maldita inocencia, lunallena, Alicia,
Visto lo visto de nuestros gustos comunes, os propongo fundar algún tipo de "Asociación para la protección del camionero salvaje", con visitas de campo incluidas, por supuesto... jejeje ;P

UHL,
Me alegra poder sorprenderte... igual que tus relatos lo hacen siempre conmigo.

Besos muy cálidos para todos y gracias por vuestros comentarios.
Cire